“Tengo amigos que obtienen el 80% de su facturación gracias a su club”: estos gimnasios donde los directivos potencian su red

Los estadounidenses han inventado un término para este fenómeno: sweatworking, o cómo fortalecer tanto el cuerpo como la red profesional.
ENCUESTA - Directores generales, abogados de empresa, financieros... Cada vez son más los altos directivos franceses que discuten de negocios en los vestuarios de clubes muy exclusivos.
Al otro lado del Atlántico, se llaman "Gimnasios de Boxeo de Cuello Blanco", es decir, gimnasios de boxeo para oficinistas y corredores de bolsa que buscan relajarse. "En los vestuarios, solo hay trajes colgados en perchas", observa Cyril Durand, quien descubrió el concepto hace unos diez años durante una estancia en Nueva York. "¡Nunca había visto nada parecido en Francia! El boxeo, tal como lo conocía, se practicaba en estructuras asociativas centradas principalmente en la competición y el combate, con vestuarios a menudo insalubres y la mayoría de las veces sin duchas. A menos que seas aficionado, parece difícil integrar el deporte en tu rutina en estas condiciones". Fue entonces cuando a este exalumno de HEC se le ocurrió la idea de crear un "club chic y mixto", basado en la membresía y servicios de alta gama: duchas individuales para poder atender rápidamente las reuniones de negocios, taquillas amplias para guardar el equipo, etc.
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lefigaro